Para díez, esta práctica está basada más en un mito urbano y “la creencia de las abuelas”, de que el efecto espejo por el reflejo del animal en el agua es lo que lo ahuyenta. Para el lector juan. Seguro te ha tocado ver en muchos pastos esta plaga de botellas llenas de agua “para evitar que los perros se hagan ahí”.
Los dueños que las ponen te dirán que las razones por las que ahuyentan a los perros es porque los perros se asustan con el reflejo de las botellas o porque son las botellas lo que los asusta y el agua sólo sirve para que no se vuelen o incluso. Resolverlo es difícil en un país que, según las estadísticas, encuentra más perros que niños en las calles. La recomendación de las administraciones sobre este dilema es la de instar a dueños de.